El Neuromarketing es  una disciplina interesante que fusiona la neurociencia aplicada y el marketing para entender profundamente el comportamiento del consumidor. Para explorar su origen, debemos remontarnos a las investigaciones de la psicología y la investigación cerebral. En este viaje a las raíces del Neuromarketing, descubrimos los hitos que dieron forma a esta disciplina innovadora.

La psicología del Consumidor

El Neuromarketing tiene sus raíces en las teorías de la psicología del consumidor que comenzaron a tomar forma en la década de 1950. Psicólogos como Ernest Dichter y Vance Packard fueron pioneros al explorar las motivaciones subyacentes detrás de las decisiones de compra. Sus investigaciones sentaron las bases para comprender la conexión entre la mente del consumidor y las estrategias de marketing.

La Revolución de la Tecnología de Imágenes Cerebrales

El verdadero punto de inflexión para el Neuromarketing llegó con los avances en la tecnología de imágenes cerebrales en las décadas de 1990 y 2000. La resonancia magnética funcional (fMRI) y la electroencefalografía (EEG) permitieron a los investigadores observar la actividad cerebral en tiempo real, proporcionando una ventana directa al cerebro del consumidor

El Experimento de la Coca-Cola y el Despertar del Interés

Uno de los hitos más destacados fue el famoso experimento de la Coca-Cola en 2004. El neurocientífico Read Montague utilizó escáneres cerebrales para comparar las respuestas a la Coca-Cola y la Pepsi. Descubrió que, a pesar de las preferencias declaradas, las marcas activaban áreas diferentes del cerebro. Esto desencadenó un interés masivo en la aplicación de la neurociencia a la toma de decisiones de los consumidores. Todo esto en el contexto del Reto Pepsi y la respuesta de Coca Cola con The New Coke.

Empresas, Neuromarketing y la Búsqueda del Santo Grial

A medida que el Neuromarketing ganaba reconocimiento, las empresas comenzaron a invertir en investigaciones que les permitieran comprender mejor a sus clientes. Grandes marcas como Google, Microsoft y Coca-Cola empezaron a colaborar con neurocientíficos para mejorar sus estrategias de marketing. La idea de descubrir el «botón de compra cerebral» se convirtió en la búsqueda del Santo Grial para los profesionales del marketing.

Ética y Desafíos

A medida que el Neuromarketing florecía, también surgían preguntas éticas. ¿Hasta dónde deberíamos llegar al explorar la mente del consumidor? La privacidad y la manipulación eran preocupaciones legítimas. Esto llevó a la necesidad de establecer estándares éticos en la aplicación del Neuromarketing, garantizando que el poder de la neurociencia se utilice de manera responsable y respetuosa. Todo esto se recogió en el Código de Ética de la NMSBA Cabe destacar en este contexto que el Neuromarketing no es una ciencia, es una herramienta que tiene base en la Ciencia y lo que lo hace efectivo es el uso de Neurotecnologias para entender al consumidor, sin estas, no podemos hablar de Neuromarketing propiamente tal.

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