Hoy el retail vive una paradoja: hay más datos que nunca, pero la decisión sigue ocurriendo donde siempre ocurrió… en la tienda (o en su “equivalente” digital dentro del punto de compra). El problema es que el punto de venta ya no es ese lugar ordenado donde el shopper camina tranquilo comparando precios. Ahora es un escenario con:

Y, en ese contexto, aparece la pregunta clave:

¿Cómo mejoro la experiencia de compra sin adivinar?

La respuesta está en medir lo que realmente pasa en la tienda: atención + recorrido + emoción + conducta. Eso es NeuroShopper: convertir el punto de venta en un laboratorio real, con métricas accionables, para dejar de opinar y empezar a optimizar.

Pero antes de seguir y profundizar en todo lo que se puede hacer, hagamos una pausa para explicar qué es el neuromarketing y su importancia en la industria del comercio minorista o incluso mayorista.

El neuromarketing es la aplicación de herramientas y métodos de las neurociencias y la psicología para entender cómo las personas realmente perciben, sienten y deciden frente a un estímulo de marketing (packaging, publicidad, góndola, precio, experiencia digital o en tienda). Su valor está en que mide reacciones no conscientes que muchas veces no aparecen en una encuesta o entrevista (porque el consumidor no lo puede explicar bien o porque racionaliza después).

Usamos principalmente 3 tecnologías.

1) Eye Tracking (seguimiento ocular)

Mide dónde mira una persona, cuándo lo mira y por cuánto tiempo.

Qué responde: qué elementos capturan atención (marca, precio, promo, claim), qué se ignora, dónde hay confusión visual.

Qué entrega: heatmaps, rutas de mirada (path to purchase), TTFF (tiempo hasta la primera mirada), % que fijó la vista, tiempo total de observación.

Tiene 3 formatos actualmente.

Eyetracking fijos:

Dispositivos que se colocan en computadoras o espacios físicos, como góndolas, y que, mediante cámaras infrarrojas, detectan la pupila y nos permiten saber dónde mira una persona.

Eyetracking Glasses:

Son lentes que tienen la misma capacidad anterior, pero sacrifican capacidad de generar datos en pos de tener movilidad. Permiten 3 cosas: 1) tienen una cámara que graba el recorrido, 2) el seguimiento ocular de qué mira la persona en el recorrido, y 3) audio para saber qué dice un usuario en nuestra tienda.

Eyetracking webcam base:

Esto, a diferencia de los otros dispositivos, no cuenta con tecnología física; por el contrario, es un algoritmo que usa la misma webcam de los computadores para hacer seguimiento ocular, lo que permite hacer estudios digitales independientes de los espacios físicos.

2) GSR (Respuesta Galvánica de la Piel)

Mide cambios en la conductancia de la piel asociados a activación emocional (arousal).

Qué responde: qué momentos “encienden” al consumidor (interés/alerta/estrés), y cuáles pasan sin impacto.

Clave: no dice si la emoción es positiva o negativa; indica intensidad. Se interpreta con el contexto (qué estaba viendo/haciendo) e, idealmente, combinado con otras métricas.

3) Facial Coding (codificación facial)

Analiza microexpresiones para inferir valencia emocional (agrado/desagrado) y emociones básicas (según el modelo usado).

Qué responde: si el estímulo genera reacción positiva, rechazo, sorpresa, disgusto, etc., y en qué instante ocurre.

Qué aporta: permite mapear “momentos de verdad” emocionales durante un video, una navegación o una experiencia en tienda.

En conjunto, estas tres tecnologías permiten responder el triángulo clave del neuromarketing:

Y esa combinación es la que transforma “me gusta/no me gusta” en decisiones de diseño y comunicación basadas en evidencia.

Entendiendo esta batería de neurotecnologías que usa el neuromarketing, podemos comenzar a entender qué se puede medir y cómo, en retail.

Veamos, entonces, qué podemos medir con neuromarketing en tiendas, sin importar si son grandes o pequeñas, o incluso cuál es la industria en la que estamos trabajando.

Puntos de interacción medibles en tienda

1) Exterior y acceso

Entiendan que con esto podemos, in situ, saber dónde mira la persona, qué busca, cómo busca, qué encuentra, qué no, qué le llama la atención de una vitrina, qué ignora, y cruzarlo con qué quiere que mire, entienda o experimente la tienda.

Medible: OTS (qué elementos o espacios llaman la atención y no están siendo usados para comunicar) desde el exterior, TTFF (tiempo de la primera mirada) del letrero, lectura de promociones, tasa de entrada (entra/no entra), fricción de acceso.

2) Zona de transición (decompression zone)

En este punto es importante el concepto de findability, o la facilidad para encontrar elementos, espacios o indicaciones.

Medible: tiempo hasta orientarse, búsqueda inicial, estrés/carga, probabilidad de recorrer vs. salir rápido.

3) Orientación y navegación dentro de tienda

Medible: walkflow, zonas calientes/frías, puntos de congestión, re-búsqueda, abandonos de tarea.

4) Pasillos y layout (arquitectura del recorrido)

Medible: tiempo de recorrido, velocidad, pausas, desvíos, evitación por congestión.

5) Categorías y góndolas (el corazón del retail)

Medible: OTS de zona, TTFF al producto/segmento, dwell (dwell o dwell time es el tiempo total que una persona permanece mirando un estímulo o una zona específica (AOI) durante una tarea), confusión, búsqueda, tasa de hallazgo.

6) Material POP y comunicación en sala

Medible: OTS del POP, atención real vs. “ruido”, interacción, aumento de toma del producto, interrupción del flujo.

7) Exhibiciones secundarias y puntos “impulso”

Medible: tasa de detención, toma/leave/carry, compras no planificadas, conversión por tipo de exhibición.

8) Servicio y fricción humana (si hay interacción)

Medible: momentos de ayuda, resolución de dudas, impacto en conversión, satisfacción real. Podemos saber si cumplen los discursos o protocolos que indica la compañía.

9) Productos especiales: perecibles y atención asistida

Medible: tiempo en fila, tiempos de espera, elección por vitrina, influencia del vendedor, cambios de decisión por disponibilidad.

10) Experiencia sensorial (ambiente)

Medible: estrés/carga, permanencia, evitación de zonas, satisfacción, intención de volver.

11) Tecnología y autoatención (si existe)

Medible: tasa de uso, abandono, tiempo de tarea, errores, frustración.

12) Caja y salida (el final define el recuerdo)

Medible: tiempo de espera, satisfacción final, compras de impulso, abandono en fila.

13) Post-compra (si quieres cerrar el círculo)

Medible: recuerdo, NPS/CSAT + medición implícita/tiempos de respuesta, repetición.

Para cada punto de interacción, puedes capturar 5 cosas:

Y esos son solo los elementos que podemos medir. También tenemos métricas asociadas a cada punto y podemos profundizar en cada elemento en base a la necesidad específica o la pregunta del estudio.

Métricas y capas de medición

1) Visibilidad, atención y navegación visual (Eye Tracking)

Objetivo: saber qué entra (y qué NO entra) al radar del shopper.

2) Conducta observable de compra (lo que realmente hace)

Objetivo: conectar atención con acción (porque mirar ≠ comprar).

3) Movimiento en tienda y fricción espacial (Walkflow)

Objetivo: entender el recorrido físico real y dónde se pierde energía.

4) Experiencia emocional (lo “subconsciente” que empuja o frena)

Objetivo: medir valencia emocional, estrés, interés, arousal y “comodidad” durante la compra.

Dependiendo de la tecnología disponible (y el setup), puedes medir lo anterior.

Incluso, en este punto, se pueden colocar cámaras en cada punto de interacción con el cliente para medir estado emocional y ver la correlación con tickets.

5) Comprensión y lectura (procesamiento cognitivo)

Objetivo: saber si entiende rápido “qué es”, “para quién es” y “por qué vale”.

6) Recordación y aprendizaje (lo que se queda en la cabeza)

Objetivo: medir qué recuerda y qué no, después del recorrido.

7) Métricas de “calidad de implementación” (perfecto para Trade/ejecución)

Objetivo: verificar si la exhibición y la publicidad están funcionando como se diseñó.

8) Segmentación por misión de compra (la clave en retail)

Objetivo: porque no compra igual el que “anda a la rápida” vs. el que explora.

9) Índices integrados

Para que sea digerible, se suelen armar índices compuestos o algoritmos.

“La pregunta de oro”

Si conectas 3 capas, tienes la historia completa:

Eso te permite responder:

“¿Qué hay que cambiar para que más gente lo vea, lo entienda y se lo lleve?”

Principalmente, con estos estudios podemos mover la aguja real, entendiendo la experiencia completa de compra de un shopper en una tienda. Podemos ver la performance de los diferentes formatos comunicacionales y cartelería, su relación con las categorías o productos más importantes y la performance de las diferentes mecánicas de descuento. Con esto, podemos entender completamente la experiencia de compra de un consumidor, desde su entrada hasta la postventa.

Todo con nuestra metodología para puntos de venta, que se basa en 4 partes.

1 Visibility:

¿Es visto el elemento? Ver no garantiza compras, pero algo que sí garantiza que nadie te compre es no ser visto.

2 Cognition:

Perfecto, el elemento es visto, pero ¿es entendido? ¿La gente entiende el concepto, el mensaje?

3 Path to Purchase:

Cuál es la estrategia de visualización, cómo mira o compara tu producto en el punto de venta.

4 Call to Action:

Ya vio, ya entendió, lo encontró fácilmente, ¿se lo llevó? ¿O hizo lo que debería haber hecho, o lo que tú invitaste a que hiciera?

Y si aún no entiendes claramente cómo se hace todo esto con neuromarketing, déjame explicártelo en sencillo con el proceso de cómo hacemos un estudio en Agencia Mars.

Primero, entendemos qué necesitas medir y por qué. Con esto definimos la pregunta de estudio, las métricas y las tecnologías que nos ayudarán a responder esa pregunta.

Segundo, definimos el lugar: en qué espacio físico haremos el estudio. Recrearemos una góndola física o digital, iremos a una tienda o estaremos en el pasillo de alguna superficie.

Tercero, hacemos el campo: reclutamos gente en la misma tienda, pasillo o superficie, o desde la base de datos del cliente. Buscamos el público objetivo del estudio, o sea, el de la marca o el que el cliente quiere medir.

Cuarto, aplicamos nuestro protocolo: reclutamos a la persona, le indicamos qué haremos, le conectamos las tecnologías, que no son invasivas, y calibramos. Cada ojo es diferente; por tanto, necesitamos calibrar a cada participante, sobre todo si lleva las gafas de seguimiento ocular. Luego lo mandamos a comprar, mientras registramos en vivo lo que está experimentando la persona en el punto de venta. Literalmente, con un eyetracking glasses podemos ver con los ojos del consumidor la tienda.

Quinto, tomamos el total de la muestra, que ronda entre 20 y 40 participantes por segmento, siendo 30 la muestra que solemos recomendar, e integramos la data para ver conductas grupales; con eso, podemos ver tendencias de conducta.

Sexto, limpiamos e integramos toda la data y creamos la información en base a nuestras estadísticas y algoritmos para entender la conducta humana y poder crear estrategias efectivas en los puntos de venta.

Si quieres verlo de primera mano, te dejo este video ilustrativo que hicimos en Ikea, en Santiago de Chile:

Si quieres, en Agencia Mars podemos ayudarte a medir esto en tus tiendas (canal tradicional, supermercados o formatos grandes), y entregarte un informe que termine en lo único que importa: qué cambiar, dónde cambiarlo y cuánto impacta en la compra.

Escríbenos y armemos un Estudio NeuroShopper para tu categoría:

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