Además del EEG existen otras formas alternativas de medir el cerebro y sus reacciones, la más conocida es la Resonancia Magnética Funcional o FMRI, es poderosa, nos permite saber el punto específico de activación, pero es mucho más costosa, lenta y con un desfase de hasta 3 segundos y eso a nivel cerebral es demasiado.

FMRI (Rmf o Resonancia Magnética Funcional)

Cada función cerebral es ejecutada por una o más áreas definidas y no por todo el cerebro. El área cerebral que ejecuta una determinada función sufre dilatación de sus vasos arteriales y venosos microscópicos, esto ocasiona la llegada de más oxígeno local y la disminución de la cantidad relativa de desoxihemoglobina, la molécula resultante de la hemoglobina que ha cedido su oxígeno a los tejidos. La desoxihemoglobina se comporta como un imán microscópico.

Al producirse un proceso mental las neuronas requieren de más energía. La energía se obtiene principalmente del oxígeno y la glucosa, del cual se abastecen a través de la sangre que circula en los capilares cercanos. La hemoglobina concentrada en los glóbulos rojos es la encargada de transportar el oxígeno desde los pulmones al cerebro. Ante la demanda energética se incrementa la demanda local de oxígeno, causando un incremento gradual de sangre oxigenada (oxihemoglobina) que llega hacia esa región, lo que resulta en una disminución de la concentración de desoxihemoglobina (sangre sin oxígeno) en la microvasculatura que rodea la región activa. Una característica esencial de la molécula de hemoglobina es que sus propiedades magnéticas dependen de su unión con el oxígeno (Pauling & Coryell, 1936). La hemoglobina oxigenada es ligeramente diamagnética (presenta una débil repulsión ante un campo magnético) y la hemoglobina sin oxígeno es paramagnética (posee una susceptibilidad magnética positiva y por ello es atraída hacia un campo magnético).

El RHD es el cambio en la señal BOLD asociado a un proceso neuronal breve. Debido a la lentitud de este proceso, que obedece a las leyes de la física de los fluidos, esta etapa llega a ser visible únicamente a partir de los 2-3 segundos después de iniciarse la actividad neuronal, y toma otros 2 o 3 segundos hasta alcanzar su máxima altura. Posteriormente, una vez que ha cesado la activación neuronal, la RHD regresa lentamente a su línea de base. La RMf tiene una resolución temporal en el orden de algunos segundos, mucho mejor que la de la Tomografía por Emisión de Positrones (PET), pero más baja que la de la electroencefalografía (EEG) y de la magnetoencefalografía (MEG), las cuales miden los campos electromagnéticos generados por las neuronas con una resolución que alcanza los milisegundos. La actividad neuronal está asociada a un incremento local en el flujo de sangre oxigenada (mayor al necesario para reponer el consumo de oxígeno por parte de las neuronas activas), el cual da lugar al componente principal de la RHD

En resumidas cuentas, mide la actividad cerebral de puntos específicos en el cerebro con una precisión única, pero, con un espacio temporal demasiado amplio para actividades subconscientes que duran menos de 3 segundos.

MEG (Magnetoencefalografía)

La actividad coordinada de las neuronas también produce campos magnéticos además de las corrientes eléctricas que mide un EEG. La intensidad de estos campos es tremendamente pequeña pero puede ser medida por una técnica denominada magnetoencefalografía o MEG. El EEG y la MEG son técnicas conceptualmente similares pero la MEG ofrece una calidad de señal superior y una resolución temporal muy alta. Sin embargo, sus costes son mucho mayores por lo tanto no es una técnica tan popular en neuromarketing. Un equipo de magnetoencefalografía, que requiere una sala aislada de campos magnéticos para poder medir los débiles campos magnéticos del cerebro, puede costar alrededor de 2 millones de dólares.

PET (Tomografía de Emisión de Positrones)

Tomografía de Emisión de Positrones (PET): igual que la fMRI esta técnica mide los cambios en el metabolismo del cerebro. La Tomografía por Emisión de Positrones es una técnica no invasiva de diagnóstico e investigación en vivo por imagen capaz de medir la actividad metabólica del cuerpo humano. Al igual que el resto de técnicas diagnósticas en Medicina Nuclear como el SPECT, la PET se basa en detectar y analizar la distribución tridimensional que adopta en el interior del cuerpo un radiofármaco de vida media ultracorta administrado a través de una inyección intravenosa. Según que se desee estudiar se usan diferentes radiofármacos. El PET mide la dispersión espacial de un radioisótopo administrado al sujeto analizado a través de una inyección. El escáner PET es capaz de detectar la radiación gamma producida por el isótopo, obteniendo así una imagen del metabolismo de la glucosa en el cerebro, y por lo tanto una indicación clara de los puntos con mayor actividad cerebral”.

Estas son alternativas al EEG para medir la actividad cerebral, como se puede ver, hacer un estudio y análisis del cerebro no es muy fácil y sus resultados tienen limitaciones claras, es importante al escuchar a expositores o leer a autores tomar el peso de las pruebas demostradas para sus conclusiones, si te gustó este artículo compártelo y suscríbete al blog.

Escrito por Miguel Angel Ruiz Silva, Director General de Agencia Mars y Experto en Consumer Neuroscience o Neuromarketing

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