Dentro de las técnicas de reconocimiento facial está el Facial Coding, estos son algoritmos de mapeo facial, basados en el Sistema de Codificación Facial o Facial Action Coding System, uno bastante usado se llama Facereader de Noldus, este sistema mapea con 491 puntos el rostro y permite identificar las 7 emociones básicas de Paul Ekman y su valencia emocional.

Lo que buscan es medir las emociones humanas en base a las microexpresiones faciales, estas microexpresiones son respuestas involuntarias y automáticas subconscientes que emitimos frente a determinados estímulos, estas emociones pueden ser detectadas por algoritmos matemáticos de mapeo, basta una grabación de primer plano para poder obtener un análisis de emociones.

En los 60 Paul Ekman, un psicólogo visitó diferentes naciones, incluidas una tribu indígena para estudiar el comportamiento no verbal relacionado con las emociones en diferentes culturas. Sus investigaciones que se basaban en el trabajo de Darwin demostró que las emociones y las microexpresiones faciales son universales, sobre todo 7 emociones, que son las emociones básicas universales, estas son: felicidad, única emoción positiva, contemp o indiferencia emoción neutral, sorpresa que es una emoción comodín, su valencia emocional depende de la emoción que le continua y el resto que son emociones negativas, que son el miedo, la ira, el asco y tristeza. Aclarar que no por ser negativas son malas, tienen una función biológica clara e importante, sin miedo no hubiésemos sobrevivido, sin ira no podríamos defendernos, cada emoción tiene su función y cualquiera en exceso es perjudicial, incluso la felicidad, decide muy feliz y veamos qué resultados no tan positivos ocurren.

El FACS o Sistema de codificación de acción facial fue desarrollado por Carl-Herman Hjortsö y fue actualizado por Ekman y Friesen en el 78, cada componente de movimiento facial se denomina Unidad de Acción o AU, Ekman y Friesen identificaron 46 AU diferentes para describir cada movimiento facial.

Esta herramienta a diferencia del EMG tiene una facilidad de uso, cualquier grabación de un primer plano, de un video de buena calidad puede ser sometida a un análisis emocional, sin necesidad de un laboratorio físico.

Lo importante es que este tipo de estudios no está sesgado por el análisis, un experto en microexpresiones faciales aunque se esfuerce por ser objetivo, siempre estará sesgado, y no podrá ver todos sus puntos ciegos, en cambio, un software de análisis es independiente, registra las emociones que expresa el sujeto de análisis, sin importar si estas son evaluadas como buenas o malas.

Escrito por Miguel Angel Ruiz Silva, Director General de Agencia Mars y Experto en Consumer Neuroscience o Neuromarketing

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